COPA MUNDIAL DE LA FIFA 2026 • 16AVOS DE FINAL
Argentina sufrió más de la cuenta, pero encontró el camino en el alargue y sigue en carrera
La Selección venció 3-2 a Cabo Verde en un partido que exigió mucho más de lo esperado. Con goles de Messi, Lisandro Martínez y Cristian Romero, el equipo de Lionel Scaloni avanzó a los octavos de final y enfrentará a Egipto tras superar a una de las revelaciones del torneo.
La clasificación quedó en manos de Argentina, pero el desarrollo del partido estuvo muy lejos de lo que indicaban los pronósticos. Cabo Verde, una de las grandes sorpresas de este Mundial, llevó al campeón vigente hasta el tiempo suplementario y obligó al conjunto de Lionel Scaloni a disputar uno de los encuentros más exigentes desde el inicio de la defensa del título.
La Selección asumió el protagonismo desde el comienzo. Controló la posesión de la pelota, manejó el ritmo del juego y buscó generar superioridad por las bandas. Sin embargo, enfrente encontró a un rival que nunca renunció a su idea. Ordenado en defensa y decidido a atacar cuando recuperaba el balón, Cabo Verde volvió a demostrar por qué había sido una de las revelaciones de la fase de grupos.
Lionel Messi rompió el equilibrio con una definición que encaminó el partido para la Albiceleste, aunque la ventaja duró poco. Cabo Verde respondió con personalidad, encontró el empate y transformó el encuentro en un intercambio constante de ataques. A partir de ese momento, Argentina comenzó a convivir con la incomodidad de no poder cerrar el resultado pese a dominar gran parte del desarrollo.
El empate obligó a disputar un tiempo suplementario que mantuvo la intensidad de los 90 minutos reglamentarios. Allí aparecieron dos protagonistas inesperados. Lisandro Martínez adelantó nuevamente a la Selección con una definición dentro del área, pero la alegría volvió a durar poco: el conjunto africano respondió otra vez y estableció el 2-2 para estirar la incertidumbre.
Cuando todo indicaba que la clasificación podía definirse desde el punto penal, Argentina encontró la respuesta en una de sus mayores fortalezas: el juego aéreo. Un córner ejecutado por Messi encontró la cabeza de Cristian Romero, que ganó en el área y marcó el gol que terminó asegurando el pase a los octavos de final.
Después del partido también salió a la luz una curiosidad que rápidamente se volvió viral. Minutos antes del comienzo del encuentro, Romero pidió a un utilero una pequeña botella con agua bendita y compartió ese ritual con Lisandro Martínez. El Cuti se persignó y se frotó la frente, mientras que Licha se pasó el agua por las piernas. La escena pasó inadvertida durante el partido, pero cobró otro significado cuando ambos defensores terminaron convirtiendo los goles que definieron la clasificación argentina. "Me la hice traer antes del partido, la usamos los dos", reveló Romero una vez finalizado el encuentro.
Con el objetivo cumplido, la Albiceleste ya piensa en el próximo desafío. En los octavos de final se medirá con Egipto, que también avanzó tras superar una llave exigente. El margen de error será cada vez menor, pero Argentina mantiene intacto su sueño de defender la corona. La clasificación frente a Cabo Verde dejó alivio, aprendizaje y una certeza: en la fase eliminatoria ya no existen partidos sencillos, ni siquiera para el campeón del mundo.